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5 curiosidades sobre las lágrimas

De alegría, emoción, de tristeza, quizás nervios… Todos hemos llorado alguna vez, hemos experimentado la sensación de una gota resbalando por nuestras mejillas desembocando en nuestros labios, con un ligero sabor salado. Pero, ¿de qué están hechas las lágrimas? ¿Por qué lloramos? Si sigues leyendo descubrirás 5 curiosidades sobre este hecho que nos hace tan humanos, ¿o no?

Chica belleza llorar

1- ES LO PRIMERO QUE HACEMOS AL NACER

Cuando un bebé nace, pasa de estar sumergido en el líquido amniótico a tener que respirar, y todos sus conductos están llenos de dicho líquido cuando entran en contacto por primera vez con el aire. El llanto de un bebé recién nacido ayuda a que esos conductos se vacíen y se ponga en marcha el mecanismo de respiración. Pero no todos los bebés lloran cuando nacen. Antiguamente, existía la creencia de que era bueno que el niño llorase al nacer, aunque a veces basta con un bostezo o con tos para purgar los conductos respiratorios de líquido amniótico y que la función respiratoria comience sin problema.

2- NO SIEMPRE PODEMOS LLORAR

Las lágrimas nacen en una glándula, junto al ojo, llamada lacrimal. A veces expulsamos una sola gota, en otras ocasiones, como un río, se deslizan una tras otra por nuestro rostro. Pero no siempre funciona este mecanismo, en ocasiones, el mal funcionamiento del mismo puede provocar Xeroftalmina, término que procede del griego xerós(seco) y ophthalmós (ojo), es decir, el síndrome conocido como el del “Ojo Seco”. Algunas de las razones por las que se produce son enfermedades 

como el Síndrome de Sjögren, la artritis reumatoide, o la deficiencia de vitamina A.

3- ¿PARA QUÉ LLORAMOS?

Una de las principales funciones de las lágrimas es la de lubricar nuestros ojos. Además, somos capaces de distribuir el oxígeno mediante el parpadeo para permitir que las células de los ojos también respiren, esa es su función metabólica

Las lágrimas están formadas por agua y, entre otros componentes, lisozima y gammaglobulina que rompe la pared de las bacterias, evitando infecciones. Esa es su función como barrera protectora. Y por último, algo que seguramente habrás notado cuando tienes los ojos más resecos: con las lágrimas tu visión cambia levemente. Esto se debe a que juntas, las lágrimas actúan como una lente mejorando la visión, es decir, tienen una función óptica

Además, al cubrir nuestros ojos los protegen de la luz solar haciendo de filtro contra la radiación UV, humedecen los conductos que van hasta las fosas nasales, y, con el parpadeo, ayudan a expulsar algún cuerpos extraños como pelusas, mosquitos, u otras partículas que nos son, a menudo, molestas.

4- LAS LÁGRIMAS TIENEN CAPAS COMO LAS CEBOLLAS

Cuando imaginemos una lágrima debemos pensar en una gota, incolora, compuesta de tres capas. La primera, una capa interna mucosa que la mantiene unida al ojo. La segunda, una capa más gruesa de composición acuosa cuya función es mantener el ojo hidratado, repeler las bacterias y proteger la córnea. La tercera y última es una capa aceitosa externa que evita que las capas anteriores se evaporen y que ayuda a que podamos ver a través de las mismas. 

5- EXISTEN TRES TIPOS DE LÁGRIMAS

Por un lado tenemos las llamadas lágrimas basales, presentes en los mamíferos. A lo largo de un día  podemos llegar a generar más de 20 gotas.  Básicamente se componen de agua, mucinas, lípidos, enzimas, glucosa, glicoproteínas, urea, sodio y potasio. 

Por otro lado podemos encontrar las llamadas lágrimas reflejas, que aparecen cuando cortamos cebolla, nos entra algún mosquito, o cuando alguna entra en contacto con nuestros ojos algo irritante y/o molesto. Por ejemplo, ¿por qué lloramos al cortar cebolla? La cebolla, como mecanismo de defensa, libera una sustancia que en contacto con la humedad de nuestros ojos genera ácido sulfúrico, sustancia irritante, que provoca a su vez nuestro lagrimeo. 

Por último tenemos las lágrimas psíquicas o emocionales. Estas aparecen en momentos de alegría, o de tristeza, de nervios… Siempre están ligadas a un momento de nuestra vida en el que influye nuestro estado emocional. La tensión emocional hace que el sistema nerviosos simpático controle el llanto. Pero cuando se libera toda esa tensión, en esos momentos de profunda tristeza o profunda alegría, salen una tras otra por nuestros lacrimales. Estas lágrimas, a diferencia de las anteriores, se componen de más hormonas, algunas de las cuales actúan como analgésico natural, y están controladas por el sistema nervioso parasimpático y los niveles del neurotransmisor acetilcolina. Son nuestras emociones las que controlan estas lágrimas. De este tipo, a veces también respondemos de formas diversas, porque hay personas a las que le avergüenza el llanto, por un rol preestablecido, es un aspecto de tipo social y no biológico, a otras personas no les importa y les baja la carga emocional como consecuencia de ese llanto. Lo importante es que entendamos que es el cerebro y la química cerebral la que actúa en estos momentos de emociones intensas, dando como consecuencia las lágrimas.

Ahora que ya conoces más a cerca de las lágrimas, cada vez que llores, recuerda que es un mecanismo necesario, natural, que nos ayuda a que todo nuestro cuerpo funcione ayudando a protegernos frente a infecciones, a nuestra visión y a nuestras emociones.