El primer sábado del mes de junio, el día 1, tuvo lugar el conocido acto del Desencajonamiento, donde se reciben en la plaza de toros de “La Chata”a los 12 novillos que serán lidiados el Viernes de Toros, y después se procede a acoger la llegada otros 12 novillos más en los corrales de Cañada Honda en el monte Valonsadero, los cuales están presentes para los actos de el Lavalenguas, La Compra y La Saca.

El día para los jurados comenzó a las 7 de la mañana, juntándonos todos los jurados en el local de la Cuadrilla de Santo Tomé, San Clemente y San Martín, cercano a la plaza de toros y como ya es tradición. Allí pudimos disfrutar de un gran desayuno para coger fuerzas ya que el día iba a ser largo. Al terminar, llegaron los secretarios de cada cuadrilla a recogernos, ya que junto con ellos veríamos la llegada de los novillos.

A las 8 de la mañana aproximadamente, entramos los jurados y secretarios a la plaza, donde una vez aparcado el camión en mitad del coso, pudimos ver uno a uno el desembarque de los novillos, comentando cuales nos gustaban más e ir preparando una posible lista para el sorteo del próximo día en el Lavalenguas.

Posteriormente, nos montamos todos en un autobús y pusimos rumbo al Monte Valonsadero. Se notaba las ganas que teníamos todos de pisar el Monte. El ambiente fue inmejorable.

Una vez en Valonsadero, nos acercamos a los corrales de Cañada Honda y uno a uno fueron saliendo los novillos a la placetuela que allí hay para poderlos apreciar y completar nuestra posible lista. El tiempo no pudo ser mejor, un sol radiante nos acompañó durante toda la jornada.

Al finalizar el acto, jurados y secretarios comenzamos el recorrido por los diferentes chiringuitos de las peñas entre risas y canciones sanjuaneras. A mitad de la mañana, el jurado de San Esteban se tuvo que ausentar y poner rumbo a Laredo ya que disputaba un partido de play-off con su equipo (donde consiguieron el pase de ronda para redondear el día).

Después de una mañana muy divertida cada uno de los jurados nos juntamos con la gente de nuestras cuadrillas (nuestros colaboradores se juntaron a almorzar en el monte), para seguir disfrutando con ellos de este día, el cual también quedará grabado en nuestro recuerdo para siempre.

¡Vino y Música!